miércoles, 26 de noviembre de 2014

"EL SÉPTIMO CONTINENTE" UNA ISLA DE PLÁSTICO EN EL PACÍFICO


El llamado “séptimo continente” esta  en medio del pacifico y fue descubierto por Charles Moore en 1997.  Mientras navegaba entre Hawaii y California al desviarse  de la ruta encontró botellas, de plástico todo tipo de envases, bolsas planticas, ropa y calzado. Que en realidad conforman una gigantesca isla de basura. Se calcula que puede tener el tamaño de Texas. Cálculos más cercanos dicen que tiene tres veces el tamaño de nuestro país, Con cuarenta metros de profundidad.
El punto de acumulación de basura se debe a la confluencia de dos corrientes la del Pacifico Norte con los vientos alisios del sur, lo que provoca un remolino que con  su movimiento en direcciones opuestas impide que los desechos se dispersen hacia las costas. Los desechos en su gran mayoría 80% provienen de los continentes arrastrados por los ríos y aguas residuales y el otro 20% está relacionado con barcos y plataformas marinas.
El tamaño de la isla de basura no está exento de debates. Green Peace, el Centro de Estudios Espaciales de Francia (CNES) y el Servicio Nacional Meteorológico de Pronósticos Marinos (NOAA) no se ponen de acuerdo. Pero en lo que sí coinciden es en la peligrosa concentración de polímeros de plásticos que alcanza hasta siete veces la concentración de plancton. A pesar de su enorme tamaño no es visible desde el espacio ya que en su mayoría está compuesta por partículas suspendidas, lo que ha llevado los científicos en investigadores a compararla con una “sopa plástica”.
El impacto negativo es enorme, su descomposición en partículas del tamaño del plancton es ingerido por los peces, además las toxinas generadas por estas ya hacen parte de la cadena alimenticia sumado a la muerte de miles de aves y mamíferos por la ingesta de estas partículas o atrapados por los residuos plásticos. La solución no está a la vuelta de la esquina, se trabaja en diferentes frentes para empezar a reducir el impacto de las partículas plásticas. Por su tamaño no es posible limpiarlo sin afectar las especies microscópicas.

En la actualidad se investiga con bacterias capaces de  consumirlo como alimento ya que al estar en aguas internacionales ningún gobierno podría asumir semejante costo. Así pues el primer paso debemos darlo nosotros y detenernos a pensar que hacemos con nuestros desechos plásticos porque sin proponérnoslo podríamos está contribuyendo a la construcción del “continente  basura”


Fuentes: GREENPEACE/NOAA/TWENERGY